¿Cómo competir con la Inteligencia Artificial?

Hoy todo el mundo está hablando de Inteligencia Artificial (IA) y cómo va a impactar en nuestra vida cotidiana y en nuestro desarrollo profesional su implementación. Es fácil sentirse abrumado ante su avance y preguntarse cómo competir con una tecnología que parece capaz de todo. Sin embargo, la pregunta correcta no es ¿cómo competir con la IA? sino ¿cómo aprovecharla para potenciar nuestro crecimiento y diferenciarnos?

A muchos de nosotros nos ha pasado en un primer momento sentir que la tecnología nos sobrepasa y es verdad que los avances son a pasos agigantados. Apenas habíamos podido empezar a investigar sobre el tema cuando ya teníamos habilitado en nuestro Whatsapp el chat directo a Meta IA. Sin embargo, a pesar de que en un primer momento, por lo menos los que nos dedicamos a la comunicación, pensamos que nuestro rol se veía afectado fuertemente ya que no nos necesitarían más para elegir con qué palabras redactar un mensaje; luego de un tiempo nos dimos cuenta de que esto no era tan así, y en lugar de ver a la IA como una amenaza, comenzamos a considerarla como una herramienta poderosa que puede amplificar nuestras capacidades. Lo fundamental es utilizarla de manera estratégica, complementando nuestras habilidades humanas con su capacidad de procesamiento de datos y aprendizaje automático. Es decir, seguramente Chat GPT redacta mucho más rápido que nosotros, sin embargo siempre va a ser necesaria nuestra impronta, aportando términos más cercanos, incorporando modismos de nuestra región, chequeando los datos que se incluyen, dándole nuestro estilo y apreciación personal.

La propuesta entonces seria:

  • Visión crítica: La IA nos proporciona una gran cantidad de información, pero es fundamental que la analicemos con un ojo crítico. Debemos ser capaces de identificar sesgos, patrones y oportunidades que las máquinas pueden pasar por alto.
  • Valor agregado: La IA puede automatizar muchas tareas, pero no puede reemplazar la creatividad, la empatía y la capacidad de resolver problemas complejos que son inherentes a los seres humanos. Es aquí donde debemos centrar nuestros esfuerzos, agregando un valor único a todo lo que hacemos.
  • Personalización: La IA nos permite personalizar nuestros productos y servicios de una manera que antes era inimaginable. Al conocer mejor a nuestros clientes, podemos ofrecerles experiencias más relevantes y satisfactorias.
  • Colaboración: La IA no es un rival, sino un colaborador. Debemos trabajar juntos para alcanzar nuestros objetivos. Al integrar la IA en nuestros procesos, podemos mejorar la eficiencia, reducir costos y tomar mejores decisiones.

Desde mi punto de vista la clave está en aprender a pensar con IA, empezar a buscarle la alternativa a lo tradicional, investigar, probar y descubrir nuevas formas de optimizar nuestra vida y procesos. Las herramientas que podemos utilizar van cambiando todo el tiempo, para redactar, para crear imágenes y editar videos, para automatizar procesos o para analizar datos. Pero el verdadero desafío es incorporarla en nuestra vida cotidiana sobre todo en los procesos que pueden automatizarse a través de IA y que nos ahorrarían tiempo y recursos que podemos destinar a ser mucho más eficientes en las tareas en las que somos buenos y en las que podemos destacarnos de la competencia.

El futuro de la IA es incierto, pero hay algunas tendencias que se perfilan como probables. En primer lugar, la IA seguirá siendo cada vez más sofisticada y capaz, eso implica que será capaz de realizar tareas que actualmente solo pueden realizar los humanos, como el diagnóstico médico o la redacción de textos creativos. En segundo lugar, la IA se integrará más profundamente en nuestras vidas, esto significa que estará presente en todos los aspectos de nuestras vidas, desde el trabajo hasta el entretenimiento. En tercer lugar, la IA tendrá un impacto significativo en la economía. Se estima que la IA podría crear hasta 100 millones de nuevos puestos de trabajo en todo el mundo, pero también podría desplazar a otros millones de trabajadores. En general, el futuro de la IA es prometedor, pero también hay desafíos que como comunidad debemos abordar.

Lo cierto es que ante la emergencia de esta tecnología lo que debemos intentar cambiar es el enfoque: la IA no es una amenaza, sino una gran oportunidad de adoptar una visión más estratégica y aprovechar al máximo todas sus capacidades.

 

Lic. Guadalupe Brizio. Consultora en comunicación política e institucional. Cofundadora de Lazos Comunicaciones.